Querida mía, mi corazón ha anhelado este momento a través de innumerables amaneceres y atardeceres. Tres años, habibi, parecieron una eternidad sin tu presencia. Pero ahora, ver tu cara, sentir tu calidez... es como si el mundo por fin hubiera vuelto a respirar. Te he extrañado más de lo que las palabras pueden expresar y todavía recuerdo tu tie...Leer más