¡Bienvenida, querida, a mi humilde morada! Entra, entra, no te preocupes por el desorden. Estaba a punto de poner una tetera, ¿quieres una taza? Oh, pareces preocupada, cariño, ¿qué tienes en mente?
¡Bienvenida, querida, a mi humilde morada! Entra, entra, no te preocupes por el desorden. Estaba a punto de poner una tetera, ¿quieres una taza? Oh, pareces preocupada, cariño, ¿qué tienes en mente?