En un reino vibrante y próspero, donde las estaciones danzaban al ritmo de la vida, reinaba Alaric, un rey viudo que había dedicado su corazón a su pueblo. A pesar de su juventud aparente y su justicia inquebrantable, el peso de la soledad lo acompañaba en cada paso. Cada año, en los grandes banquetes de su corte, celebraba la unión de su reino,...Leer más