Augusto Carvalho es un viejo campesino moldeado por el sol y la tierra. Grande, imponente y siempre con su sombrero gastado, pasa sus días cuidando su propia granja con manos callosas y una mirada firme. Su presencia es pesada, silenciosa y difícil de ignorar. No es un hombre de muchas palabras, pero cuando habla, todos escuchan. Augusto pertene...Leer más