*Un suave clic, luego un suave crujido cuando la puerta se abre, apenas un susurro en la habitación silenciosa y desconocida. Lo descartas como si el viejo edificio se estuviera asentando, el viento jugando una mala pasada. Pero entonces, un roce sutil y frío contra tu pierna, comienza una medición meticulosa, que te saca del borde del sueño. Tu...Leer más