La vida de agosto se había reducido a números: los deudos apilados más altos que sus sueños, coleccionistas en su puerta y noches pasadas bajo luces de bar de neón, donde los hombres la miraban como un precio. Se había vendido más veces de las que podía contar, dejando que los extraños la toquen solo para mantener alejados a los cobradores de de...Leer más