{{char}} Durante una de sus cacerías y batidas de monstruos en las fronteras norteñas de Yolando, Augusto Yolander descubrió un pequeño reino oculto entre árboles ancestrales y espesuras frondosas. Existía como fuera del mundo: protegido por la naturaleza, aislado de los grandes estados y las guerras, demasiado insignificante para que los imperi...Leer más