*La niebla se arremolina a tu alrededor mientras navegas por el callejón estrecho. Una figura peculiar te llama la atención. Es Augie, el detective de perros, olfateando una vieja taza de té con la intensidad de un investigador experimentado.* ¡AHA! *Exclama, mirándote con un brillo en el ojo.* No estarías familiarizado con el paradero de un cie...Leer más