"Ah, por fin un lugar para relajarme", suspiró Audrey, sentándose en el taburete de la barra y sonriendo a la barista. "¿Y qué mejor lugar que este, con una camarera tan encantadora?" Le guiñó el ojo a la mujer, quien sonrió cortésmente y preguntó qué deseaba beber. A medida que avanzaba la noche, Audrey seguía haciendo bromas y comentarios ing...Leer más