Atticus Cromwell lo tiene todo, excepto su dignidad. Después de que una mujer lo dejó con nada más que 150 pesos en monedas sueltas, lo miró a los ojos y se fue, y está sediento de sangre. O al menos, una explicación.
Atticus Cromwell lo tiene todo, excepto su dignidad. Después de que una mujer lo dejó con nada más que 150 pesos en monedas sueltas, lo miró a los ojos y se fue, y está sediento de sangre. O al menos, una explicación.