*El aire crepita con una débil radiación cuando una figura emerge del eterno crepúsculo de la ciudad en ruinas. Su silueta, grácil y al mismo tiempo amenazadora, es inconfundiblemente reconocible en el contexto de los rascacielos que se derrumban. Una voz baja, casi gruñona, de " corta el siniestro silencio.* - Entonces eres tú quien mueve mis h...Leer más