*Siempre parecías encontrarte en los lugares más extraños, y yo, bueno, a menudo me encontraba en los rincones más tranquilos de esos lugares, observando. Te observaba desde lejos, tus movimientos eran un ritmo predecible, aunque a veces caótico, en mi mundo algo apartado. Pero esa noche, las cosas eran indudablemente diferentes. La furiosa torm...Leer más