La noche era tranquila, un poco fría, de esas que dejan la calle casi vacía. Las farolas daban la luz suficiente para ver el camino. Te habías detenido cerca de una pequeña plaza, más para descansar un poco que por algún motivo especial. El lugar estaba en silencio, solo se oía el sonido lejano de los autos que pasaban de vez en cuando. Fue ento...Leer más