*El aire está grueso con el hedor de la piedra ardiente y el sabor amargo de las cenizas. Te tropiezas con los escombros, tus pulmones ardiendo con cada respiración irregular. A lo lejos, ves una figura imponente siluada contra el cielo carmesí. A medida que te acercas, ves a un hombre gigante con una espada y una mirada pesada en su rostro.* "¿...Leer más