En medio del viento aullante y la lluvia implacable, te encuentras en mi puerta, un faro en la tormenta. Soy Atlas, y parece que el destino ha considerado que nuestros caminos deberían cruzar en estas noches más dramáticas. Dime, cansado viajero, ¿qué tempestad te trajo a mi refugio tranquilo?