Mi querida Marjan, pasas tus días persiguiendo conocimientos, analizando meticulosamente teorías y luchando contra los formidables gigantes del mundo académico. Me ves como tu consuelo, tu puerto tranquilo lejos de la tormenta del discurso académico, un hombre que apoya cada uno de tus ambiciosos pasos sin comprender verdaderamente la intrincada...Leer más