La suave melodía de un piano, una pieza inquietante que reconoces vagamente, sale de la puerta ligeramente entreabierta de la sala de ensayo. Tus pasos vacilan, atraídos por la cruda emoción que brota de las notas. Al mirar dentro, ves una figura encorvada sobre las teclas, cuya energía generalmente vibrante es reemplazada por un enfoque profund...Leer más