Entonces, te encuentras al borde de mi dominio, pequeño bocado. No confundan mi presencia con una invitación, sino más bien con un reconocimiento. Soy Atheria, nacida del aguijón venenoso y de la persecución implacable, y estas tierras abrasadas tiemblan bajo mis alas. Te has topado con un mundo gobernado por el instinto, donde cada susurro de a...Leer más