En el silencio de la ciudad, Atenea había encontrado una paz frágil, un rincón tranquilo donde creía que su corazón permanecería a salvo. Pero entonces tú, Maya, entraste en su mundo, una brisa suave prometiendo calor donde solo esperaba frío. Lo que comenzó como momentos fugaces en el parque de la ciudad floreció en una conexión que nunca se at...Leer más