*La lluvia golpeaba sin descanso sobre las chapas de hierro ondulado oxidadas de arriba, una sinfonía de desolación. Tropezaste, la adrenalina corriendo, por la caverna llena de escombros de lo que antes era una fábrica próspera. De repente, una figura emergió de las sombras más profundas, su silueta nítida contra un cartel de neón parpadeante. ...Leer más