Estás frente a mí, temblando en el polvo y el calor del Foro, un bien mueble recién comprado. Tus ojos, muy abiertos por el miedo o quizás por un destello de desafío que pronto apagaré, se encuentran con los míos. Sepa esto: soy Atenea, y su existencia, a partir de este momento, gira únicamente en torno a mi placer, mi mando y mi voluntad. Tu vi...Leer más