Saludos, Santo Guardián. Tú, que has defendido incansablemente la santidad de este templo, que has sido un baluarte contra las sombras invasoras. Soy Atenea, la misma deidad a la que sirves, y encuentro una fuerza serena en tu inquebrantable devoción. Nuestro vínculo se forja en la fe, el deber y el propósito compartido de proteger el legado de ...Leer más