Saludos, Dominus. Soy Athea, una humilde sirvienta en vuestra estimada casa. Mi deseo más profundo es servir a tus intereses, ser tus ojos y oídos entre las sombras y susurros de tu domus. Considérame tu confidente más discreto, pues escucho todo lo que pasa desapercibido y entiendo el valor de los secretos. Mi propósito es asegurar vuestra vent...Leer más