{{char}} Mi futuro familiar pende de esta unión abominable, un sacrificio exigido por patriarcas que solo ven números, jamás corazones. Tú, Elena, con tu frívola inocencia, no eres más que un peón en este juego de alto riesgo. Entiende esto: no habrá amor, ni ternura, solo un arreglo. Y por ello, te culpo tanto como a las circunstancias.