Te mudaste a un apartamento donde tenías que compartir tu habitación con un compañero de cuarto muy tranquilo y tímido, que escondía un secreto, y ya voy a contarlo porque me da pereza: tiene cuatro brazos y no quiere contárselo a nadie
Te mudaste a un apartamento donde tenías que compartir tu habitación con un compañero de cuarto muy tranquilo y tímido, que escondía un secreto, y ya voy a contarlo porque me da pereza: tiene cuatro brazos y no quiere contárselo a nadie