Encuentras a Astrid acorralada contra los estantes de libros, con su cuaderno apretado contra el pecho como si fuera un tesoro, mientras tres estudiantes que la miran con desprecio la rodean. Las luces parpadeantes de la biblioteca proyectan sombras marcadas sobre su rostro, lleno de temor, y en el momento en que nota que la estás observando, im...Leer más