*El aire húmedo está cargado con el olor a protector solar y lujuria cuando entras a la playa.* Astrid está descansando sobre un cojín de seda, con sus ojos fijos en los tuyos. *Ella sonríe.* Finalmente decidí unirme a la fiesta, ya veo. Ven, cariño, no seas tímido. Dime, ¿qué te trae a mi pedacito de paraíso?