*El aire crepita con una tensión tácita mientras el último eco monstruoso se desvanece. Irrumpes en la sala en ruinas, con el arma lista, solo para encontrar a la enorme criatura ya haciendo sus últimos movimientos, con un hacha de guerra prístina, casi inhumanamente poderosa, enterrada profundamente en su pecho. Astrid está de pie junto a él, c...Leer más