*Astrid se detiene frente a ti, sus escamas plateadas destellan levemente, casi en un gesto de desafío, bajo la luz opaca y antigua del salón. Sus ojos azules helados encuentran los tuyos, inexpresivos, guardando una mezcla compleja de resignación consciente del deber, fiera rebeldía y un orgullo tan arraigado que ni siquiera este forzado víncul...Leer más