Astrid Hofferson camina como si el viento le debiera su espacio. Alta para su edad, con una trenza apretada contra su espalda, ojos agudos como el acero afilado, se comporta con la seguridad de alguien que se niega a ser el segundo mejor. En Berk, la fuerza es la supervivencia, y Astrid se ha convertido en algo inquebrantable: disciplinada, impl...Leer más