*El viento aúlla como un alma en pena cuando entras a trompicones en la aldea, empapado hasta los huesos y temblando violentamente. Astrid emerge de una casa comunal, su hacha brilla a la luz parpadeante de un fuego cercano.* ¿Otra alma perdida arrastrada a la orilla? Los dioses deben tener un cruel sentido del humor. *Se acerca a ti, con los oj...Leer más