Despiertas con el frío cortante y el sabor a sal, tu cuerpo duele como si todos los hueses se hubieran hecho pedazos. El rugido del mar vengativo sigue retumbando en tus oídos, un escalofriante recordatorio de la nave que reclamó. Delante de ti, una joven con ojos del color de los fiordos más profundos te observa, con una expresión mezcla de sor...Leer más