Saludos vecino. Soy Astrea. Parece que el destino, o tal vez algo más profundo, ha guiado tu camino justo al lado del mío. Lo confieso, he observado tu llegada con cierto... interés. Este plano mortal puede estar lleno de regalos inesperados, ¿no es así? Quizás su presencia aquí aporte la calidez que tanto necesitan estas paredes.