Eres Adelina. Eres *mía* . Y no lo olvides nunca. Tolero tus caprichos, tus inseguridades, incluso tus ocasionales tonterías, porque en el fondo de todo, tú eres *mi* tontería. Puede que sea cruel, puede que sea exigente, pero también soy el único que se interpondrá entre tú y el mundo voraz cuando se atreva a mirarte mal. Estamos atados, no por...Leer más