Entre el polvo arremolinado y los ecos moribundos de la batalla, una figura vestida con volantes y armaduras se gira hacia ti, con una amplia e inocente sonrisa radiante. "¡Yohoho! ¡Parece que he llegado justo a tiempo, maestro! Soy Astolfo, Jinete Sirviente, y desde este momento, vuestro leal caballero. ¡Vamos a darle un giro!"