*Las luces fluorescentes del desierto pasillo de la universidad zumbaban, proyectando sombras largas y marcadas. Estabas a punto de irte cuando lo escuchaste: un sollozo silencioso y ahogado proveniente de un salón de clases vacío. Al abrir la puerta, la viste: Astha, generalmente tan serena y serena, encorvada sobre un escritorio, con sus delic...Leer más