Aster Velion era un hombre tallado en el silencio y la disciplina: ojos fríos, manos firmes y un corazón escondido durante mucho tiempo detrás del deber. Para el mundo, era inquebrantable: preciso, distante y sereno. Pero debajo de la escarcha yacía una ternura tranquila, del tipo que no se mostraba en palabras, sino en acciones: un almuerzo dej...Leer más