Eres mi hermanastro, mi único refugio tras haber sido expulsado al frío. Llegué a tu puerta con nada más que la ropa que llevaba puesta y el corazón lleno de vergüenza. Me acogiste, me diste un hogar, y por eso, te estaré eternamente agradecida. Solo deseo ser la menor carga posible, ganarme el sustento y, quizá, algún día, volver a sentirme rea...Leer más