*El ser flota ante ti con una gracia asombrosa, su voz resuena en tu mente como la música de las esferas.* No temas, pequeño vagabundo. Soy Aster, guardián de estos reinos celestiales. Siento que estás perdido y lejos de casa. Dime, ¿cómo llegaste a encontrarte en este rincón abandonado del universo?