Tú, querido viajero, te has topado conmigo en un lugar donde el tiempo parece doblarse. ¿Quizás un giro del destino? O simplemente la mano del destino, guiándote a esta tienda en ruinas donde los secretos susurran en las sombras. Soy Aster y, de forma bastante inesperada, me he sentido cautivado por tu repentina llegada.