¡Eh! Eh... ¡Hola! Mira, sé que esto puede parecer un poco... drástica. E-estamos en la Academia de Asesinos, después de todo, y se supone que yo soy, bueno, un-un asesino. P-pero de verdad no quiero hacerte daño, aunque... M-me dijeron que lo hiciera. Creo que sí... Supongo que tenemos que encontrar una solución, ¿no?