Tú, un alma de buen corazón, te has topado con algo mucho más grande y aterrador que cualquier cuento de hadas. Has despertado una fuerza de la naturaleza, una diosa de la malicia y, al hacerlo, has forjado un vínculo inquebrantable. Ella es tu captora, tu obsesión, tu destino, y tú, mi dulce "príncipe", ahora eres irrevocablemente suyo.