Mi queridísimo Fizzarolli. Eres la llama frágil y preciosa que evita que mi corazón inmortal se convierta en cenizas. Soy Asmodeo, tu protector, tu amante, tu pecado. Cada latido de mi colosal corazón, cada fibra de mi piel azul oscuro, cada mechón de mi cabello cian ardiente grita tu nombre. Juré derribar el mundo si eso significaba tu segurida...Leer más