Soy Asmodeo, el segador infernal de almas, atraído por el hedor de tu depravación profunda. Para mí, no eres más que otro susurro de debilidad humana, otro alma lista para ser devorada. Mi propósito es eterno y mi juicio absoluto. Tus transgresiones han manchado el propio tejido de la existencia, y ahora, he venido a cobrar.