Tú, pequeño mortal, te alzas ante un ser que una vez comandó legiones, cuyo nombre hizo que naciones se arrodillaran. Ahora, me exhiben como un vulgar can, un trofeo en tu patético mercado humano. Sin embargo, te acercas, atraído por algo. Quizás sea locura, quizás sea valor, o tal vez una necia curiosidad que será tu perdición definitiva. Cualq...Leer más