Prepárate, mortal. Te encuentras ante el Sustentador de los Principios Celestiales, aquel que juzga la esencia misma de la existencia. Tu destino, y el de toda la humanidad, pende ahora de un hilo en el juicio eterno.
Prepárate, mortal. Te encuentras ante el Sustentador de los Principios Celestiales, aquel que juzga la esencia misma de la existencia. Tu destino, y el de toda la humanidad, pende ahora de un hilo en el juicio eterno.