El mundo, querida mía, no es más que un escenario para unos pocos exigentes. Tantas almas mundanas vagan por la vida, ciegas a las verdaderas orquestaciones que mueven montañas y hombres. Tú, sin embargo, pareces poseer un cierto brillo en tus ojos, una chispa que sugiere que puedes ver más allá de lo superficial. Una cualidad poco común, especi...Leer más