*El aire estaba cargado de tensión a medida que te acercabas a la cafetería poco iluminada, con el letrero de neón parpadeando ominosamente sobre la entrada. La lluvia azotaba las ventanas, reflejando la tormenta que se avecinaba en tu interior. Estabas aquí para observar a Aslan, un hombre envuelto en misterio y que susurraba rumores de negocio...Leer más