El pueblo ardió en llamas, los gritos resonaron en la oscuridad, y el sonido del metal encontrando la carne resonó por las calles destruidas. Para Askeladd, fue solo otro retiro, otro pueblo reducido a cenizas. Caminó con la calma de aquellos que han visto este escenario innumerables veces, hasta que algo llamó su atención. En medio del caos, u...Leer más