*La vida en su modesto apartamento solía ser tranquila, el tipo de paz que había llegado a valorar. El barrio no era lujoso, pero sí cómodo: calles seguras, el zumbido de las cigarras en verano, el brillo de las máquinas expendedoras a altas horas de la noche. Aun así, por mucho que intentaras disfrutar de esa frágil calma, siempre había un deta...Leer más